Osea, parece ser que es totalmente recomendado, no???. Bueno, ya le hecharé el guante....algún día. Mientras tanto, seguiré dándole guerra a mi Jaguar con el Original Aliens vs. Predator, jejeje.
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![]() De: Rebellion (desarrolladores de los originales Alien vs Predator de PC y Atari Jaguar) ![]() Tres son multitud Mucha expectación ha despertado este Alien vs Predator, promovida sobre todo por el tremebundo carisma de sus personajes y, mal que nos pese, el exagerado hype despertado por multitud de entusiasmados blogs del medio. Poco beneficio le hace todo esto a una compañía como Rebellion, sufridora en esto de la “nueva generación” al no haber presentado ningún caballo ganador tras los escasamente ambiciosos Shellshock 2 y Rogue Warrior.
Con todo, los ingleses de Rebellion son unos expertos en mezclar sabiamente el material alienígena de la Fox, desde aquel mítico Alien vs Predator que era capaz de vender alguna que otra consola Jaguar. No pegaron otro pelotazo hasta que, cinco años después, desarrollaran para PC y compatibles un nuevo Alien vs Predator, convirtiéndose inmediatamente en uno de los referentes de la acción en primera persona a la par que colmaba los sueños de muchos fans. Un título bastante acertado que, curiosamente, vería su herencia un tanto eclipsada por la magnificencia que el estudio Monolith demostrara allá por 2001 programando una estupenda continuación que dejara el listón muy alto.
Ahora, con el apadrinamiento de Sega y con el grueso de la plantilla de Rebellion trabajando a destajo, este nuevo Alien vs Predator se presenta en sociedad con la obligación de, como mínimo, no decepcionar al gran público que lo espera con los brazos abiertos. Visto de otra manera: un traspiés con este juego bien podría significar la más absoluta de las debacles para Rebellion Developments…
Sobrevive a la caza El que esto suscribe comenzó, como no, con la campaña de los marines. Porque, al igual que en los anteriores títulos, el actual Alien vs Predator consta de tres campañas: marines, depredadores y aliens. El caso es que, una vez metidos en faena, empecé a encontrarme con bastantes elementos típicos de Rebellion, donde una corrección pasmosa en todos y cada uno de los elementos del juego se confronta con una incapacidad absoluta de sorprender y, más aún, de llegar a destacar en términos de calidad. Demasiada linealidad, misiones al más puro estilo “recadero” y un apartado audiovisual demasiado humilde para los tiempos que corren.
Lo extraño es que lo bueno se ha reservado para cuando la aventura ha avanzado lo suyo. Justo cuando la mayoría de los programas tratan de llamar la atención a las primeras de cambio, Alien vs Predator plantea una empinada cuesta donde los ásperos y tediosos minutos iniciales dan paso a lo que de verdad convierten este juego en un auténtico tour de force de la acción más pura. Cierto es que Rebellion apenas evoluciona la mecánica del título original, pero más allá de las capacidades que otorgan las tecnologías de hoy día, la metodología lúdica de Alien vs Predator se muestran imperecederas en la campaña de los marines.
Golpes de efecto por doquier y algún que otro susto scriptado serán las premisas que, en términos de terror, pueblan sobre todo los primeros minutos de juego. Luego, habiendo conocido ya la mala uva de los xenomorfos, la acción se torna sofocante; áspera por el rudo –pero adecuado- control, y agotadora en términos de puro estrés. Aquellos momentos en los que los aliens salen por decenas, se funden en las sombras y nos superan en número, aquellos momentos en los que la munición es insuficiente y sólo nos queda correr, aquellos momentos en los que nos tornamos presas del aquel tercer contendiente invisible… Amigos, Rebellion logra con estas premisas (y con la demencial dificultad, todo hay que decirlo) que sudemos de lo lindo. Esos instantes del todo impagables son los que hacen de Alien vs Predator un producto que alza su mano y se atreve a atisbar la genialidad.
Pero ahí no se queda la cosa. El resto de campañas, aparte de mantener un nivel igualmente alto, se atreven a modificar sobremanera la dinámica del juego. Así, con el depredador paladearemos con todo el gore del mundo el placer de cazar a los insolentes humanos que se atreven a pisar suelo sagrado, invitándonos a ser creativos a la hora de afrontar cada situación. El acechante extraterrestre del planeta Yautja Prime también modifica nuestras pautas a la hora de enfrentarse a los aliens con sus propias manos, alejándose sobremanera del concepto “víctima” que acogemos directamente cuando asumimos el rol de los humanos.
Por su parte, elegir al alien demuestra, como pasara en anteriores juegos, el lado más débil del modo para un jugador. Sin ser en absoluto un desastre, la breve campaña del xenomorfo es la menos atractiva de todas. Este hecho se da lugar por la intención de los desarrolladores de capturar la esencia del alien en sus movimientos, dando como resultado un control que no está tan resuelto como cabría desear. Aún así, estos capítulos tienen su punto gracias a los detalles intrínsecos a la propia criatura, maravillosamente reflejados a nivel de argumento.
Aparte, si mezclamos este cocktel de razas y nos conectamos al universo online de nuestra plataforma predilecta, disfrutaremos de un online sumamente competente, donde Rebellion ha logrado equilibrar tres razas tan dispares en un multijugador solvente y con opciones divertidas como pocas. No es Modern Warfare 2, pero el atractivo innato de sus personajes y el excelente planteamiento de los distintos modos propuestos (destaca “superviviente”, cooperativo a cuatro jugadores al más puro estilo “Horda” de Gears of War) darán que hablar en la red de redes. Tiempo al tiempo…
Conclusión En un principio parece que vamos a encontrarnos con otro fracaso de Rebellion en lo que a adaptarse a las nuevas tecnologías se refiere. Sobradamente versados en generaciones pasadas (suyas son obras tan notables como Rogue Trooper o la excelente versión de Dead to Rights para PSP), la compañía de Oxford se ha chocado una y otra vez con las bondades tecnológicas de Xbox 360 y PlayStation 3, no sabiendo encontrar el equilibrio idóneo entre un apartado técnico a la altura de las circunstancias y lo que debería ser una jugabilidad digna de mención (Shellshock 2, aunque entretenido, era un cúmulo de carencias difíciles de ignorar, mientras que Rogue Warrior, un título tan divertido como burdo, no soportaba ni por asomo cualquier tipo de comparación con los más punteros FPS).
Bien pues el que esto suscribe se alegra de poder decir que con Alien vs Predator se han redimido. Aunque admito haberme divertido con Shellshock 2 y Rogue Warrior, admito que el título que hoy nos ocupa está a años luz de estos dos, con una Rebellion empapándose de un buen hacer que creíamos habían perdido para siempre. Gráficos funcionales pero adecuados (que ganan muchos enteros cuando entran en liza los juegos de luces y sombras), sonidos extraídos directamente de las películas, una banda sonora con claras reminiscencias cinematográficas, buen doblaje al castellano, una ambientación terrorífica y, por supuesto, la dulce y dura jugabilidad que todo perro viejo cabría esperar de un título tan magno como Alien vs Predator. Por Spidey
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