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![]() De: Zipper Interactive (creadores de la serie SOCOM) ![]() Más gente que en la guerra Curioso es que Sony Computer produzca en muy poco tiempo dos títulos que, por su particular naturaleza, compiten consigo mismos y apenas aceptan compatibilidades entre ellos. Por supuesto, estamos hablando del discreto Socom: Confrontation, título el cual no dejaba de ser poco más que un remedo de las ya clásicas entregas de esta serie para PlayStation 2. Pese a sus carencias, este Socom era y es un programa entretenido, aunque bien poco puede hacer frente a colosos del online como Battlefield 1943 o el mítico online de cualquiera de los últimos Call of Duty.
La noticia de MAG es que viene de la mano de los originales creadores de la serie Socom (la entrega aparecida en PlayStation 3 venía de la mano de Slant Six Games), con la garantía que ello debería suponer. Claro está que algo nuevo deben ofrecer los chicos de Zipper Interactive para desmarcarse de tan magna competencia, y para la ocasión, el detalle llamativo está en la cantidad de jugadores que pueden enfrentarse a través de la red de redes. Ni más ni menos que 256, una cifra a todas luces imposible que bate a los ya de por sí impresionantes sesenta jugadores de Resistance 2.
Abre los ojos MAG no deja de ser un first person shooter multijugador aparentemente funcional, con lo que parece que son escasas innovaciones de peso susceptibles de desequilibrar cualquier balanza comparativa. Incluso la cosa de los 256 usuarios simultáneos queda hábilmente tapada ante el truco de dividir a los usuarios en secciones cerradas, al estilo de lo que hacía la secunda parte de Resistance. Esto se traduce en que, difícilmente, veremos más de treinta soldados peleando en nuestra zona, siendo por otro lado imposible el acceder al resto de sectores cuando estamos en el meollo de la acción. Conste que, si bien este cercamiento puede suponer una decepción ante los tan cacareados 256, no decae el ambiente en lo que a ambiente multitudinario se refiere.
Sin embargo, Zipper Interactive se ha desmarcado con una idea excelentemente aplicada. Esto es la originalísima implementación de un eficaz sistema de rangos, capaz de afectar sobremanera el discurrir de cada partida. Su propuesta jugable se viste de gala cuando comprendemos el funcionamiento hasta cierto punto estratégico (gracias también a los inteligentísimos diseños de los escenarios) de las refriegas de MAG, donde progresar con nuestro personaje repercute sobremanera en términos de jerarquía. Más allá del respeto que suponga el tener esos galones, afectaremos a nuestros compañeros de menor rango de distintas formas. Por ejemplo, el cumplir órdenes de los líderes otorga puntos extra, del mismo modo que permanecer cerca de éstos otorgará al equipo más posibilidades en base a las habilidades especiales que obtendrá el conjunto.
MAG no obliga al juego en equipo, pero a decir verdad lo recomienda de medio a medio. Cierto es que podemos lanzarnos en plan John Rambo (iba a decir “John Cobra”, pero éste únicamente amenaza, no actúa), con el consecuente riesgo a perecer rápidamente al no vernos reforzados por nuestro equipo, si bien hay que señalar el que el avance de nuestro personaje en lo que a experiencia se refiere se verá ralentizado. Por esto mismo, el juego de Zipper estimula de forma descarada el hacer equipo, marcando claramente los alicientes en términos de progresión y, claro está, de equilibrio jugable. Sea como sea, MAG termina convenciendo por su transparente capacidad para divertir.
Cabe razonar sobre algún que otro detallito susceptible de empañar el resultado final. Empezando por lo técnico, hay que decir que MAG no entra por los ojos. Su acabado es de lo más pulcro y aséptico que uno se puede encontrar en PlayStation 3, pero se da la circunstancia de que, como título exclusivo de la máquina de Sony que es, uno espera bastante más. Por decirlo de alguna manera, MAG palidece ante primeras espadas como Modern Warfare o Killzone 2, eso es de Perogrullo, pero también se queda muy atrás de otros títulos menos pomposos como Battlefield 1943, Rogue Warrior o incluso el primer Resistance. No es para nada espectacular, pero eso sí, todo se mueve como la seda, y en partidas multitudinarias apenas hemos apreciado la presencia del temido lag. En este sentido sí que hay que alabar el trabajo de Zipper y Sony.
Hay otros matices a señalar, ya entrando en el plano jugable. Uno de ellos es el excesivo tiempo de espera para hacer respawn que, en ocasiones, nos tendremos que comer, pudiendo llegar a desesperar a propios y extraños (se hace respawning cada treinta segundos de juego, por oleadas). También es susceptible de crítica la poca precisión y contundencia de las armas, donde muchos se mosquearán al tener que tirar tanta munición para matar a un enemigo. La verdad es que la precisión en sí de las armas la he percibido como bastante aceptable, mejorando con aquellos accesorios con los que nos hagamos y, ojo, con las nuevas habilidades posibilitadas por nuestra experiencia. En cuanto a contundencia, MAG se aleja del estilo Call of Duty para acercarse al estilo Counter Strike, donde mandan las ráfagas cortas o el tiro a tiro cuando se trata de distancias más o menos largas.
Conclusión Aparte de todo lo mencionado, a favor de MAG tengo que decir que con toda probabilidad se convierta en un videojuego de culto dentro de lo que es su particular género. Tras entrar en profundidad, se comprende que estamos ante un título sumamente ambicioso y con ganas de renovar muchos de los arquetipos plantados por los más clásicos fps de acción multiplayer. El acertado componente táctico, el sistema de jerarquías, la sensación de caótico conflicto bélico… Zipper ha conseguido aglutinar una serie de factores que, a buen seguro, terminarán por encumbrar su obra más allá de las simples y discretas vistas de terceros, rápidos en enjuiciar una producción seria, robusta y ávida de proporcionar coherente diversión. La comunidad de usuarios de MAG está creciendo, profesando una pasión por la estructura del programa que dice mucho a favor de la calidad del mismo. Y, desde luego, yo no puedo hacer otra cosa que certificarlo. Me quito la venda y me rindo ante la evidencia: MAG es un grandísimo juego.
Por Spidey
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