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De: Ready at Dawn Studios (desarrolladores de God of War: Chains of Olympus) Nos lo trae: Sony (en exclusiva para PSP) Género: Mitología griega a base de hostias Localización: Totalmente localizado al castellano
El último vestigio del fantasma de Esparta
Para los que pensaron que tras la tercera entrega de God of War tendríamos que esperar años para poder disfrutar de una nueva aventura de Kratos, tengo muy buenas noticias: acaba de llegar a las tiendas uno de los capítulos más potentes de la saga, así como lo más puntero a nivel visual dentro del catálogo de la portátil de Sony. Y es que en Ready at Dawn han sabido hacer bien las cosas. Si Chains of Olympus mostró un trabajo impecable por su parte -y se encargó se indagar más sobre los orígenes del protagonista de la saga-, con Ghost of Sparta han ido un paso más allá. Lo mejor que han podido hacer es tomar como referencia al todopoderoso God of War III, ya que hay un buen puñado de detalles en su desarrollo que dejan en evidencia lo fuertemente influenciado que ha estado el estudio por el título de PlayStation 3.

El argumento, lejos de conformarse con el vil apelativo de spin-off, hace lo posible por encajar de forma certera dentro de la saga. Por ello, el guión está cronológicamente insertado justo después de los hechos del primer God of War. Vamos a encontrarnos así con un Kratos autonombrado Dios de la Guerra, tras acabar con la vida del antiguo dios Ares. Nuestro espartano no parece encontrarse a gusto sentado en el Monte Olimpo, ante la desconfiada mirada de sus compañeros, y tras ser atormentado de nuevo por los fantasmas de su pasado mortal, decide bajarse del trono y recorrer de nuevo el mundo que lo vio nacer en dirección a la ciudad de Atlantis. En esta ocasión, lo que le quita el sueño son los recuerdos de su madre y el destino de su hermano Deimos. Estos dos nuevos personajes son los que cargan con el peso de la historia, al mismo tiempo que hacen enfocar todos los acontecimientos relevantes sobre ellos. En cuanto descubráis los detalles de la infancia de Kratos y la conclusión de esta nueva aventura, encontraréis mucho más lógica su posterior venganza a lo largo de la segunda y tercera entregas. Y no digo nada.

Todo lo referente al apartado sonoro es sensacional, con ese fantástico doblaje a nuestro idioma y esa épica banda sonora que ha acompañado a cada una de las entregas. Pero es en el apartado técnico donde el equipo desarrollador da el paso hacia delante con respecto a su anterior obra. Han conseguido mejorar tanto el rendimiento de todo el apartado gráfico, las caras de los personajes, el diseño de los enemigos... así como los escenarios en los que transcurren los acontecimientos. De hecho, en más de una ocasión quedaremos boquiabiertos al observar los detallados fondos, con un montón de efectos de luz, fuego, agua y demás que sorprende verlos lucir con tanta soltura en una consola portátil.

Y todo esto está presente desde el primer minuto de juego, con esa espectacular sección a bordo del barco que parece homenajear con cariño la escena que hizo arrancar la violenta historia de Kratos hace ya cinco años. Y hablando de violencia, los amantes del gore van a encontrar el God of War III portátil que tanto anhelaban, ya que la sangre y las vísceras salpican toda la dirección artística, mientras controlamos a un Dios de la Guerra cubierto de rojo que no tiene reparos en destripar a gente inocente... en definitiva, toda esa violencia tan poco justificada como necesaria a la hora de narrar las acciones del Fantasma de Esparta. Por lo tanto, podéis esperar enfrentamientos tan crudos como la masacre de Heracles o Poseidón en el tercer capítulo, con algunos personajes mitológicos que acabarán vomitando sangre.

Metiéndonos de lleno en la jugabilidad, vamos a disfrutar de ese estilo propio ya característico de la serie, o sea, sacrificando la profundidad del beat´em up puro y duro a favor de la épica y la espectacularidad. Los seguidores de Kratos van a encontrar todo en su sitio, solo que en vez de portar las espadas del Caos llevamos las que Atenea nos regala al final del primer episodio de PlayStation 2; que a efectos jugables son idénticas. Se han incluido también todos los detalles que ha ido acumulando la serie, como que en las secuencias con QTE aparezcan los botones en los bordes de la pantalla, o el poder embestir a los enemigos y tirarlos al suelo.

Tenemos tres magias también (esta vez ubicadas en la cruceta), y una segunda arma que conseguiremos bien avanzados en el desarrollo: las armas de Esparta. Éstas terminan aportando un estilo de lucha diferente al componerse de un escudo y una lanza, pudiendo lanzar proyectiles (sustituyendo al arco), y siendo válidas también fuera del combate para avanzar cubriéndonos del viento o el fuego en partes específicas, o derruir partes del decorado que nos bloquean el paso. La última de las novedades es la inclusión de una tercera barra, la cual nos permite activar el poder de Thera para añadir a nuestras espadas el elemento fuego y romper así las corazas de algunos enemigos.

Conclusión
Al compararlo con Chains of Olympus, encontramos un desarrollo algo más longevo (alrededor de las seis horas) y muchísimo más dinámico y espectacular. Aquí se han minimizado y simplificado los puzles, y se le ha dotado a la acción de un frenetismo que nos impide soltar nuestras PSP hasta acabar la aventura al completo. No se nos empacha a combates consecutivos, y se va combinando situaciones con maestría, dando como resultado una experiencia de juego brillante. Lo mismo nos aparece una gigantesca criatura, que corremos y saltamos mientras todo se derrumba a nuestro paso –al estilo Uncharted 2-, que recorremos una ciudad andando con una cámara más cercana mientras disfrutamos del respeto que sus habitantes nos procesan, o torturamos a un gigantesco NPC porque sí… Este nuevo episodio del Dios de la Guerra es todo lo que cabría esperar... y algo más.

Por Afro Percal
   
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