Review: DRIVER SAN FRANCISCO
Driver San Francisco

De: Reflections (desarrolladores de Destruction Derby, creadores de la serie Driver y autores del mítico Shadow of the Beast)
Nos lo trae: Ubisoft (para Xbox 360, PS3, PC y Wii)
Género: Conducción tarantiniana
Localización: Voces y textos en castellano

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Una parte pulp; el resto, puro asfalto americano

Driver San Francisco es un claro ejemplo de cómo la línea que separa el cine de los videojuegos está cada vez más difuminada. Con un guión totalmente cinematográfico y una puesta en escena digna de las series cien por cien sesenteras, se nos plantea un concepto clásico en lo que a marco de circunstancias se refiere, pero con ciertas novedades a la hora de conseguir nuestros objetivos y en la forma de profundizar en los personajes.


Las influencias del cine y literatura pulp de los años 90 son evidentes en diálogos -con algún que otro brote Tarantiniano- y en la estética variopinta y discordante de los personajes. El constante intento de construir situaciones y personajes con profundidad y carácter propio consigue obtener su fruto en muchas ocasiones, dotando de vida (un pasado que se sobreentiende y un futuro peliagudo) a cada uno de los miembros que interactúan en el asfalto de San Francisco. Las diferentes cámaras en momentos del juego junto a la distinta planificación en intro y vídeos son de obra maestra, recordando al estilo de Ang Lee por su tendencia a dividir la acción de las tramas simultáneas -y sus personajes- en varias viñetas que ocupan toda la pantalla. Respetando la estética de las teleseries clásicas, intercala con elementos del presente más moderno con el suficiente carisma como para elaborar un universo único y particular.


El "shift" o... ¿Has visto lo que ha hecho la cochina de tu hija?

Tras una larga espera (sobre todo para los más fieles), volvemos a tener la oportunidad de manejar al señor Tanner, agente de policía especializado en conducción al límite, en su lucha contra el mismísimo mal, encarnado en Jericho, la antítesis pura y dura de nuestro héroe, con una total carencia de valores pero con una manera de conducir que rivaliza con la de nuestro protagonista. A primara instancia, parece otro juego -o película- de buenos contra malos, con sus correspondientes persecuciones al más puro estilo “Bullit” -protagonizada por el gran Steve Mcqueen, teniendo el honor de mostrar la mejor persecución de coches de la historia del cine- con una linealidad obvia y unas pretensiones muy terrenales. Pensar eso sería un error, porque tras jugar durante un rato, nos percatamos de que en esta aventura se cuece algo bien distinto…


El recurso más interesante del juego a la hora de facilitar la consecución de objetivos es el uso del ‘shift’, o lo que es decir, salir de nuestra forma corpórea para ‘poseer’ a otra persona que esté conduciendo otro vehículo en cualquier punto de la ciudad y suplantarlo… Y de este modo, provocar colisiones, participar en persecuciones, encarnar a buenos y malos -con fines nobles y policiales, tipo ‘infiltración’-, realizar diferentes pruebas de habilidad, y todo lo que sea necesario para obtener mejoras y avanzar en el modo historia. Podremos ver la ciudad a vista de pájaro, acercándonos en modo zoom cuando plazca, y escogiendo el personaje/vehículo apropiado para nuestros propósitos.


 

Sin pretender expoliar mucho la historia, sólo diré que resulta escalofriante saber que John Tanner, nuestro protagonista, se encuentra en coma sobre una cama a largo de la aventura. El crimen no descansa... pero la justicia tampoco.

Apartado tecno-lúdico

Los gráficos son realmente acertados para este tipo de título, incluso superando con creces las expectativas creadas, ya que rasgos, cicatrices y expresividad facial están a disposición de los más exigentes, dando la talla sobradamente. Todos los personajes -y su carácter- están claramente diferenciados. La tendencia de poner toda la carne en el asador, con una estética de ‘teleserie’, mostrándonos una sucesión de planos secuencia al más puro estilo: “En el último episodio pudimos ver...”, exige la máxima atención del jugador, que no querrá perderse un solo ápice de lo que sale en pantalla.


Debemos tener claro -más que claro, cristalino- que no estamos ante un simulador de conducción, porque se trata de un arcade al máximo exponente, con un toque Crazy Taxi oscuro y en ocasiones bizarro, con elementos sobrenaturales -recurso ‘shift’- y una clara inclinación a homenajear la cultura de masas. Conducir sin meter marchas -por supuesto- , colisionar por un fin noble, y conducir en contramano son las apuestas de esta sensacional historia. El control, muy notable, se adapta a las necesidades del jugador, destacando especialmente las claras diferencias existentes entre los distintos coches que podremos pilotar (más de 120, con licencias oficiales). No será los mismo conducir un utilitario que un deportivo, y la sensación de velocidad -elemento muy trabajado y mimado gracias a sus sesenta imágenes por segundo- nos ayudará a adentrarnos en las misiones, poniendo a prueba nuestra pericia constantemente. La adaptación de los controles a nuestra consola es óptima, pero sobre todo cómoda.


Como ya se ha mencionado, existe un modo historia que es simplemente sensacional, cargado de beats, peripecias y puntos de giro. A lo largo del desarrollo de nuestras aventuras, para que se nos permita continuar, debemos superar diferentes pruebas, tales como despistar a la policía, detener maleantes, ganar carreras ilegales, pruebas contrarreloj, aumentar pulsaciones ajenas por medio de sustos, obtener puntuación por velocidad, saltos y derrapes, etc. La existencia de los talleres, para invertir nuestras ganancias en la compra de coches y mejoras, es otro punto a favor para inducirnos a superar pruebas y desafíos. Diversión y velocidad a raudales son dos ingredientes que sobran en esta propuesta, que fusiona conceptos ya vistos, pero con un mejor acabado.


Por su parte, si hay algo que destaque especialmente en el juego, esto es su banda sonora. La selección musical es apropiada, selecta, y necesaria para crear el ambiente rudo pero desenfadado de mil y una persecuciones; o para disfrutar mientras damos un paseo de reconocimiento por este mundo, en el que los buenos y malos están claramente diferenciados. La compilación de melodías es digna de ser la banda sonora de un film de alto presupuesto, intercalando varios artistas y estilos que harán las delicias de los adictos a una perfecta ambientación. El doblaje también es acertado, y resulta familiar al usuario (nos sonará de películas y series actuales, como “Padre de familia”), salvo algunas excepciones en que estará un poco forzado; pero los personajes principales destacan para bien, tanto en énfasis como en entonación.

Si os dais prisa para adquirir vuestro Driver, os regalarán la BSO del juego en formato vinilo. Una gozada.

El modo en línea ofrece competir contra otros jugadores, en grupos de cinco, para superar toda clase de pruebas de velocidad, choques, marcar al adversario… igual que en el modo historia, con el aliciente de poder utilizar el ‘shift’ para añadirle un poco de sal al multijugador. El acceso es rápido, y los diferentes modos de juego son divertidos, con la posibilidad de evolucionar y mejorar nuestros vehículos y habilidades. Otra opción es la de pasear libremente por la ciudad, por el mero hecho de conocer el marco geográfico. En definitiva, la oferta online es satisfactoria, pero no aporta nada que no tenga el modo historia, que es sensacional, y que explota su visión cinematográfica para acercarse a todos los usuarios.


Conclusión

Si buscas un título de velocidad, acción constante y de espíritu arcade con toques sandbox, esta es una opción interesante. Rejugable, divertido, cafre y adictivo son las cualidades que destacan, sin la necesidad de apretar un gatillo -cosa indispensable en estos tiempos- y con una banda sonora digna de cualquier celuloide de Robert Rodriguez/Tarantino. El elemento sobrenatural, que enriquece la historia, es un punto determinante para decidirnos a probarlo, aunque si eres un amante de la simulación y el realismo te resultará chocante y algo simple en su mecánica -tu te lo pierdes-; pero si disfrutaste con las anteriores partes, Crazy Taxi, o clasicazos del tipo Destruction Derby (de los mismos autores, por cierto), lo harás con este enorme juego, que devolverá a la saga al lugar donde pertenece.



Por Pako1978


DivertidísimoMúsica brutalJuegazo

Comentarios (3)
  • Zikilin
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    Jo! pues no sabéis hasta que punto me decepciono la demo.

    Soy amante de Driver desde aquella primera incursión en Playstation, pero es que este titulo me resulta extremadamente arcade (y mira que me gustan los juegos de conducción arcade...) y ya lo del "shift", apaga y vamonos...

    En cualquier caso, magnifica review. Felicidades.
  • Pako1978
    avatar
    Hola! Te entiendo perfectamente, porque la Demo estaba totalmente descontextualizada y para nada hace justicia con el Juego. Creo que si le das una oportunidad,te podría sorprender gratamente (como me pasó a mí mismo tras el sinsabor de la Demo), ya que aunque no sea tu tipo de juego, las ideas que maneja son interesantes, y su acción resulta frenética
  • Zikilin
    avatar
    Buff! entre que no tengo tiempo y que no tengo dinero para tanto juego....este no creo que pase por mis manos :P

    Ademas es que lo que decía antes, eso del "shift" me mata....

    Saludos!
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