| Escrito por Administrator | |||||||||||
| Lunes, 05 de Noviembre de 2007 01:29 | |||||||||||
Página 6 de 6
Por último, y correspondiendo con el fin de semana, subimos a la red el texto más largo de cuantos hemos recibido. Una historia que tiene de todo... desde aventuras en el sublime Gears of War hasta tintes nostálgicos con la añorada Sega Saturn. Adelante con el texto de Moisés Barrachina Planelles...: EL GEARS Y YO
El portatropas se había parado, habíamos llegado a nuestro destino. La puerta se abrió y bajamos los cuatros del vehículo, y ahí estábamos, en medio de un hermoso canal, pero no había tiempo que perder, nuestro último informe de Anya nos había informado de que habían Locust cerca, así que sin perder tiempo nos pusimos en marcha para conseguir una buena posición de ataque. Por lo que había visto en los mapas, este canal está cruzado por tres puentes, así que sin dudarlo me dirigí al puente más cercano para poder controlar la zona. Justo ahí, yacía un rifle de francotirador que en cuanto lo vi no lo dude un instante: lo cogí y me apoyé para tener cobertura, no sin antes notar como una bala traicionera me peinaba la cabeza, eran ellos, el enemigo me observaba desde otro puente ansioso por conseguirme como trofeo. Mientras pensaba que podía hacer para sobrevivir a esa situación, mi mirada se cruzó con uno de los postes de iluminación que hay en la barandilla, y pensé que podría utilizarlo para conseguir algo de cobertura extra, para así tener una pequeña ventaja sobre el otro francotirador que me acechaba. Así que di unos pasos hacia mi derecha intentando que se me viera lo menos posible, y me asomé con el ojo puesto en la mirilla del arma, y ahí estaba, en el puente del fondo se divisaba un Guardia Theron con su imponente casco, así que para no darle una oportunidad, me volví a poner a cubierto rápidamente.
Mientras estaba a cubierto, estaba comunicando mi situación al equipo, pero en ese mismo momento oí las últimas palabras de dolor de uno de ellos, ya no estaba con nosotros, y por el ruido que rechinaba de fondo, estaba claro que le habían aserreado. Cada vez lo tenía más claro, solo quedábamos tres, y mis compañeros necesitaban que eliminara ese francotirador ya. Así que disparé una bala al lado mía, para poder realizar una recarga activa. Una vez preparado, me asomé y vi que su rifle apuntaba a uno de mis compañeros que estaba en las escaleras del puente del medio, así que aproveché esta oportunidad para poder apuntarle a su cabeza y así asegurarme de que no salía vivo de este disparo. Un gran Bang! se oyó por todo el canal mientras por mi mirilla veía como se desplomaba el cadáver del enemigo, pero antes de que pudiera esbozar una ligera sonrisa, noté que me estaban disparando, mi vida corría peligro, así que me dirigí a las escaleras de mi derecha para así intentar escapar. Justo mientras estaba corriendo, dobló la esquina un Gear que empezó a darme fuego de cobertura, pero no fue suficiente, me desplomé en el suelo, mi cuerpo no aguantaba más. Sangre, mucha sangre, es lo único que recuerdo de ese momento. No podía ver el enfrentamiento de titanes, solo podía pensar en intentar sobrevivir, había llegado demasiado lejos como para morir ahí.
De repente noté como una cálida mano me cogía del brazo, era mi salvador. Me levantó del suelo y me curó las heridas más importantes, estaba vivo, y todavía podía luchar, no como el cadáver del Drone que había a mi lado. Contactamos con el tercer superviviente, estaba al fondo en la parte techada con las granadas en la mano, nos avisó de que tenía cerca un Locust y que se iba acercar lentamente sin hacer ruido para poder pegarle una granada, pero algo salió mal, una vez oímos la explosión intentamos comunicarnos con el, pero no respondía, con lo que supusimos que no consiguió alejarse lo suficiente y se inmoló junto a su objetivo.
Normalmente los Locust forman pequeños comandos de cuatro Locust, si en este caso han seguido esa norma, estaríamos en ventaja ya que nosotros somos dos y el solo uno, pero aún así, aunque estuviéramos en ventaja, nunca se está a salvo, el enemigo piensa, y a veces da con estrategias tan originales como mortíferas, por lo que no podíamos bajar la guardia, la muerte nos acechaba.
Corrimos hasta el puente meridional, para poder observar la zona, cada uno cubría un lado del puente, pero nadie veía nada, y justo antes de que nos diera tiempo a desesperarnos, oímos cargar un arco, los dos nos pusimos a mirar intensamente por todos los lados, pero nadie conseguía ni siquiera ver la luz resplandeciente de un arco cargándose, al final mis peores temores se volvieron realidad, por la parte techada se asomó un arquero que sin darnos tiempo a actuar, soltó el gatillo.
Oí un leve grito de dolor, al poco tiempo hubo una explosión donde estaba el, me di la vuelta y lo único que quedaba de el eran cientos de restos suyos esparcidos por todo el puente. Ya era el o yo, ya no tendría a nadie que me curase, ya no tendría apoyo real o moral, solo a mi mismo, mi inteligencia y mi habilidad con las armas.
Mi oponente era diestro en los tiros a media distancia y además su arma es letal, con lo que ahí estaba en desventaja, si huía para poder distanciarme de el y tener ventaja con mi rifle, seguramente me dispararía mientras corro, así que me fui hacia el con escopeta en mano, cubriéndome lo máximo posible.
Miré por la esquina, ahí no se veía a nadie, así que avancé un poco más, pero no sin antes disparar dos tiros y realizar otra recarga activa, ya que era muy posible que me esperara en la siguiente esquina, me acerqué lentamente hasta que vi una pequeña parte de el que sobresalía, así que en un último ataque desesperado salté lateralmente para no darle oportunidad de darme, y antes de que tuviera tiempo a girarse le asesté el disparo de gracia que le destrozó todo el cuerpo. - ¡Ay!, estuve a punto de matarte, bueno, no pasa nada, a la próxima no tendrás tanta suerte, jejeje…
- La verdad es que esta partida ha estado muy bien, emocionante hasta el final, aunque eso sí, casi me matan, menos mal que cuando estaba tumbado no le dio por rematarme…
Bienvenido al Live, el lugar donde puedes hacer de héroe y villano mientras te diviertes como nunca, sin hacer daño a nadie. MI PRIMERA CONSOLA Navidad del 1996-97, yo por aquel entonces tenía la tierna edad de 11 años, y hasta ese momento siempre había babeado cuando he jugado a un videojuego en casa de los amigos, también se me hacía la boca agua cada vez que podía pisar unos recreativos y jugar un poco, pero hasta ahora no había tenido el placer de tener una videoconsola. Ese año nos fuimos a una conocida tienda en la que había una Saturn para jugar, había un disco demo y veía a la gente jugar a un juego parecido al Street Fighter II que había jugado en casa de una amiga, pero cuando llegó mi turno y elegí un juego al azar, de repente mis ojos no creían lo que veía, estaba encima de un dragón disparando a todo lo que se movía mientras paseaba por un bosque hecho en tres dimensiones, claro, que enseguida me mataron porque cuando se ponían a mi lado no sabía atacarles, yo solo sabía disparar a los que tenía enfrente. Volví a esperar para poder jugar otra partida a ese gran juego, y esta vez ya me habían contado como girar a mi personaje: tenía que darle a los botones superiores del mando (R y L), antes de darle a jugar me fijé en el nombre: Panzer Dragoon, nunca olvidaré ese nombre ya que fue la primera vez que vi un juego en tres dimensiones. Me puse al mando y ahora sabiendo como jugar, disfruté y disfruté, y aunque no duré demasiado, esos minutos se me pasaron a una velocidad de vértigo, era una experiencia increíble.
Poco después de jugar mi padre me dijo que había hablado con los pajes de los Reyes Magos, y que este año a mi y mi hermano nos traerían una consola por navidad. Mi cabeza tardó en asimilar eso, todavía ni me lo creía, tardé en darme cuenta que mi sueño iba convertirse por fin en realidad.
Después me preguntó si me gustaría tener ese juego que había probado, yo obviamente dije: ¡Sí!, así que me fui de la tienda con el Panzer Dragoon bajo el brazo y además con una sonrisa de oreja a oreja.
Pasaban los días, pero esa navidad era diferente, siempre tienes emoción de ver a los Reyes Magos en la cabalgata, y también de ver que te han traído, pero este año era diferente, tenía una impaciencia inaguantable, tener un juego en la estantería que te encanta y que no puedes disfrutarlo era inaguantable, pero pasados unos días, por fin llego el gran esperado día.
Me levanté pronto con mi hermano, estábamos emocionadísimos, cruzamos la puerta, y ahí estaban los regalos debajo del árbol con un hermoso envoltorio de colores. Sin pensárnoslo dos veces, abrimos nuestros regalos, había una Saturn, un mando gordo que tenía un stick y que venía con un juego que se llamaba Nights que traía un curioso personaje en la portada, otro juego que se llamaba Tomb Raider con una chica en la portada, y un ¡Street Fighter!, este se llamaba Alpha, no lo conocía, pero era un Street Fighter, así que viendo que tenía 4 juegos y la consola, estaba ansioso por conectarla, quería estrenarla ya, no podía esperar.
Enchufé la consola, la conecté a la tele y le metimos el Street Fighter Alpha para así poder jugar a dobles, pero no pudo ser, conectábamos los dos mandos, pero el que tenía un stick no reaccionaba, no lo detectaba, pero bueno, una pequeña decepción no es nada cuando estás tan contento, así que jugamos un poco pasándonos el mando.
Al rato quisimos cambiar de juego, así que abrimos la tapa, pero entonces vimos que el juego estaba enganchado, así que pensamos que en el menú que había (que se veía el espacio y de vez en cuando pasar una nave) tenía que haber una opción para desenganchar el juego, pero no la encontramos, así que el resto de la mañana nos tocó jugar al Street Figther con un solo mando.
Una vez mis padres se levantaron, mi padre (ya que mi madre por aquel entonces desprestigiaba y pasaba de todo lo que fueran videojuegos), nos explicó como sacar el juego, que había que hacer un poco de fuerza, pero sin embargo, no sabía como hacer que el mando funcionara (días más tarde probando vi que tenía una palanquita para cambiar el control de joystick a cruceta, pero eso es ya otra historia).
Así que esa tarde nos pusimos a probar el resto de juegos, empezamos con el Nights, me llamaba la atención el coloreado mundo, y que lo controlaba con el joystick en vez de la cruceta, que no habían ocho, si no infinitas direcciones y que podía hacer increíbles cabriolas por aire, realmente hermoso lo que enseñaba ese juego.
Luego para terminar el día probamos el Tomb Raider, por lo que veía controlabas a una aventurera que soportaba el frío de la montaña, con solo una pequeña túnica encima, desde luego friolera no es… Pero aparte de ese detalle que me llamó mucho la atención, fue empezar a jugar, y quedarme impresionado de tener un juego totalmente interactivo (para la época), y el tener que sobrevivir en un ambiente hostil por ti mismo, ese juego terminó de darme el shock definitivo del día.
Eso sí, al principio se nos hizo difícil, con lo que pedimos ayuda al principio a mi padre, que enseguida se enganchó, y terminamos los tres intentando pasarnos el máximo posible, de forma que sin querer, enganchamos a mi padre a los videojuegos ese día…
Y así fue mi inicio con las consolas, desde entonces hasta ahora hay muchas historias que contar, pero no es momento ni hora de recordarlas, en otro momento quizás.
PD: lo mejor es que un par de meses después disfrutando de la demo, me di cuenta que el juego que hay en la demo es Panzer Dragoon 2, no el 1.. …. XD
¡Ah! Avisaros que a partir de la semana que viene, los afortunados duchos en el teclado aquí presentes irán recibiendo sus premios. ¡Enhorabuena, artistas! Y seguid viviendo así el mundo de los videjuegos ;)
|
|||||||||||
| Última actualización el Viernes, 09 de Noviembre de 2007 19:29 |









